En lugar de realizar muchas repeticiones de cada ejercicio, Pilates prefiere un menor número de movimientos más precisos, lo que requiere un control adecuado de la forma en que lo realizamos.
Se centra en la participación del “Powerhouse”: el abdomen, parte baja de la espalda, glúteos y muslos . Estos apoyan y mejoran los movimientos, permitiendo que el resto del cuerpo se mueva libremente. Y porque la mente está obligada a colaborar con el cuerpo para realizar los movimientos correctamente, experimenta una nueva conciencia de la función muscular y el control.
Bailarines profesionales han conocido los beneficios de Pilates durante décadas. Los atletas de élite lo utilizan para mejorar la fuerza, la flexibilidad, y prevenir las lesiones.
Al igual que muchos otros tipos de ejercicio, Pilates aumenta el metabolismo, promueve el control respiratorio y la función circulatoria, y mejora la densidad ósea y el tono muscular. Y como el yoga, ayuda a “mantenerte centrado” y calmar las tensiones.
A diferencia de muchas otras formas de ejercicio, sin embargo, Pilates equilibra las asimetrías musculares, optimiza tu silueta y mejora el equilibrio, la coordinación y el control de la respiración. Pilates trabaja la flexibilidad muscular y la fuerza. Los ejercicios también ayudan a despertar la conciencia del cuerpo.